Catfish and the Bottlemen en El Plaza

Catfish and the Bottlemen

4 de junio del 2019/ El Plaza Condesa

Fotos: Diego Figueroa (@halofive) / Cortesía

Texto: Marco Díaz

Sin guardarse nada, Catfish and the Bottlemen se presentó por primera vez en nuestro país. El Plaza Condesa fue el escenario en donde Van McCann y el resto de la banda nos trajeron su propuesta de rock, que desde Gales le ha dado la vuelta al mundo.

Muchas veces, he escuchado de la falta de música actual que nos recuerde a las grandes bandas de rock con las que muchos crecimos, pues los solos de guitarras, bajos profundos y ritmos pesados en la batería, no es algo que atraiga a todo el público, nunca lo fue en realidad, pero encontró un nicho un par o más de décadas atrás con una lista enorme de ejemplos que se pueden mencionar (por favor llénala con tus bandas de rock favoritas). No puedo evitar pensar en Catfish and the Bottlemen al tope de la lista de bandas actuales, principalmente de rock, pero también de cualquier género.

Sintiendo la vibra de algo diferente en las personas, entramos al recinto emocionados del show que nos esperaba. Después de que una canción del gran Dean Martin que nos avisaba que la banda se prepara para salir, suena “Longshot”, canción que también abre en el disco The Balance, el más reciente de la banda “Go ahead and tell me…” sonaba de voz de Van McCann, pero también acompañando de todos los presentesen El Plaza. Tal vez seamos menos, pero somos igual de ruidosos.

Uno por uno, tocaron los éxitos de este disco y de los dos anteriores, The Ride y The Balcony. Después de no parar de cantar y saltar por tres canciones incluyendo un impresionante sólo de guitarra por parte de Johnny Bond en “Soundcheck”. No parece que la velada disminuirá en ritmo e intensidad. Los únicos respiros que tenemos son ocasionados por palabras de Van para el público y batallas de instrumentos entre canciones que tienen los integrantes de la banda.

“Cocoon” puso a cantar a todos, parece que recuperamos nuestra energía cuando anunciaron que la siguiente canción sería la última, agradeciendo muy emocionados al público que los recibió esta noche. Catfish and the Bottlemen nos regaló una versión de diez minutos de “Tyrants”, con un momento que al haber presenciado en vivo quedará como un relato de otros tiempos. Tiempos cuando el rock reinaba.

No digo que se puedan o deban comparar los artistas y las bandas de otros tiempos con las bandas actuales, o que algunos géneros estén desapareciendo o decayendo, que sin duda es un tema que puede dar para muchas horas de conversación. Lo que si digo como amante del género, es que Catfish and the Bottlemen a través de su música me hace sentir en casa.

 
 

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