Good Good Dolls inundó de nostalgia al Pepsi Center

 Good Good Dolls inundó de nostalgia al Pepsi Center

Goo Goo Dolls / Ruido Rosa

13 de mayo del 2019/ Pepsi Center

Fotos: Cortesía OCESA/ César Vicuña

Han pasado 33 años del nacimiento de la banda de Buffalo (Nueva York), creada por el Guitarrista/vocalista Johnny Rzeznik y el Bajista/Vocalista Robby Takac. El tiempo pasa rápido y para una banda mantenerse vigente es el verdadero reto de sus carreras. No todos gozan de esa popularidad que los mantiene y es que es verdad, cuando escuchamos el nombre de Good Good Dolls en México, causó dos tipos de reacción, la melancolía y la curiosidad de ver a esa banda.

Este grupo nos ha marcado a lo largo de los años y son los verdaderos fans los que los mantienen vigente, incluso el tener presentaciones en Estados Unidos se ha vuelto un poco complicado para ellos. Es algo triste y a la vez algo bueno que el principal ingrediente de la alineación es la melancolía, quienes lo han sabido explotar en todos estos años, volviendo a “Iris“ un himno que se pasa de generación en generación y es verdad la banda suena tan bien en vivo, como en cualquiera de sus disco y otra cosa que hay que demostrar es que son una banda completamente entregada al momento, a su público y al poder seguir haciendo lo que más aman.

 
 

Goo Goo Dolls regresó a México para ser parte de la segunda edición del festival Corona Capital Guadalajara, acompañado de grandes actos en escena como Yeah Yeah Yeahs, Tame Impala y The Chemical Brothers. El set de los americanos estuvo acompañado de los clásicos, así como de sus propuestas más recientes que se desprenden del álbum Boxes (2016). El lunes ofrecieron un show en solitario en el Pepsi Center, donde Ruido Rosa fue el acto encargado de ir calentando al público para dejarnos con el grupo de Buffalo.

Acompañados de un set de más de 20 piezas GGD lo dejó todo en el escenario y es que con un foro no tan lleno, lograron hacer de su presentación un acto memorable. Pasión y entrega fue lo que distinguió a sus integrantes en cada momento quienes iban de un lado a otro haciendo vibrar al foro. Se trataba de hacernos reír y es que la carisma de Rzeznik, se hizo presente en cada momento que tenía, se escuchaban algunos “Eooo“ de izquierda a derecha y el pedía que el púbico se entregara más, mientras que Robby, nos motivaba a aplaudir una y otra vez al ritmo de piezas como “Dizzy” y “Slide”, recordando a su sexto álbum de estudio Dizzy up the girl.

 
 

La noche siguió al ritmo de obras como “Big machine”, “Rebel beat”, “Here is gone” y “Black balloon”, logrando que la mayoría de los asistentes corearan esta última pieza. Llegó el tiempo de escuchar la voz de Robby, quien interpretó “January friend” y “Free of me”. Mientras que Rzeznik nos llevó a momentos acústicos dominado por “Sympathy” y “Can’t let it go”.

Momentos después escuchamos los primeros acordes de lo que en definitiva fue la canción más esperada de la noche. “Iris” ha sido el himno que esta banda plantó en su carrera y es que ese aire de malcomía y liberación fue lo que se respiró en aquel momento. No puedo hacer justicia al definir la perfección del momento y el poder escuchar esa canción que tanto escuchamos una y otra vez, esa que nos preguntamos a quién la habrán escrito o esa obra que simplemente forma parte del soundtrack de nuestras vidas. Estos son los momentos por los que vale la pena ahorrar, viajar sólo por escuchar una canción, compartir el momento que nos hace infinitos con todos los asistentes y ser una sola alma coreando una y otra vez las letras que pareciera se impregnaron en nuestra memoria y esperaron romper el nudo en la garganta para poder salir.

Nos despedimos de Good Good Dolls, quienes expresaron su gratitud en cada momento, lo entregaron todo en el escenario y demostraron que no sólo son un one hit wonder, si no que son una banda que sabe hacer lo suyo en el escenario, simplemente entregándolo todo.