JOKER: "You don't listen, do you?"

¿Realmente debe darnos miedo el Guasón? o ¿la sociedad que marginó a Arthur?

Por: Pedro López

Fotos: IMDB

 
 

Acabo de salir de ver la tan esperada película sobre el guasón, el payaso demente de la saga de Batman. Pero definitivamente, nada tiene que ver con el Hombre Murciélago (si dejan una pequeña, ¿o grande?, puerta para crear una saga con la participación de este personaje); sin embargo, no vamos a hablar de eso. 

Durante las dos horas de duración de la película, ví a más de tres personas salirse de la Sala, entre ellas mi mamá, y a otras tantas con reacciones a la violencia de la película. Cuando hablé con mi mamá del porqué se salió de la sala, la respuesta fue “No tengo porqué venir a ver el reflejo de algo que yo ya sé que sucede en nuestros días”

 
 

Ese creo que es el secreto de esta película y el porqué no debe de generarnos miedo, más bien, debemos hacernos la pregunta ¿Con cuántos potenciales y posibles Jokers nos topamos en nuestro día? Y ¿Qué hago yo por esas personas?

Joaquín Phoenix tiene, una vez más, una interpretación impresionante. Se han hecho muchas comparaciones con el exitoso y premiado Guasón de Heath Ledger (Jared Leto no tiene vela en el entierro); sin embargo, las interpretaciones de uno y otro son sumamente diferentes, a continuación, explico el porqué:

Definitivamente los dos terminan presentando la locura del Guasón, Ledger fue el personaje que quiso, simplemente por querer, voltear Ciudad Gótica para verla arder; tuvimos la oportunidad de ver la locura (que realmente Ledger adoptó) a flor de piel. 

 
 

Con Joaquín Phoenix por el otro lado, pudimos ver la parte humana y toda la transición de Arthur Fleck al Joker. Phoenix logra generarnos empatía hacia Arthur por los malos tratos recibidos, los golpes, el ser una persona invisible para la sociedad, solo sirviendo cómo pera de box. Definitivamente Todd Phillips y Scott Silver lograron crear todo un perfil psicológico para Arthur (un niño abandonado, lastimado, ignorado, un adulto sin ninguna esperanza, un problema mental a raíz de la violencia sufrido de niño) y Phoenix logró plasmarlo perfectamente.

 
 

Hablamos de esto en términos de la interpretación del personaje, pero tampoco puedo dejar de lado el uso de los colores para generar un ambiente sombrío y duro, un lugar en el que no quieres estar. También, hablando del color, es curioso ver que cuándo no sabes quién eres, las cosas son más oscura y complicadas; en cambio, cuándo aceptas quién eres, todo se hace más sencillo. Hay una comparativa de esto que menciono, con las secuencias de las escaleras (con Arthur de noche y Joker durante el día). 

El diseño de producción de la película es perfecto para hacerte sentir en la época de 1960-1980, con apoyo de la paleta de colores usada. Pero aún y cuando está ambientada en esa época, no puedo dejar de pensar que, en nuestros tiempos, no estamos tan lejanos a eso, con una polarización entre la sociedad y la marginación para un segmento enorme de la sociedad. 

 
 

No está de más mencionar a Robert de Niro en su papel de actor de reparto. Creo firmemente que lo hace muy bien y logra transmitir esa tendencia que a veces tenemos los más favorecidos de burlarnos y hacer sentir menos a los que no han sido tan favorecidos por la vida. 

Salí del cine pensando en Arthur Fleck y diciendo “Pobre, lo único que buscaba era hacer reír y sonreír a los demás”. Así que creo que sería ideal que empezáramos a pensar en todas esos Arthurs, invisibles y marginados que sufren en un doloroso silencio; para dejar de preocuparnos en cuántos Jokers pueden salir de la oscuridad y mejor voltear a ver las personas que solo buscan ser parte de la sociedad, ese Arthur Fleck que quería hacer sonreír a un niño en el camión, o a los niños terminales en el hospital, ellos son quienes valen realmente la pena.