“A lot of The Man Who Sold The World have been better if i’d done it later.“

The Man Who Sold the World fue el tercer álbum de estudio de David Bowie, fue lanzado en Estados Unidos vía Mercury Records el 4 de noviembre de 1970 y en abril de 1971 en Reino Unido. Grabo el disco con el productor Tony Visconti en Trident Studios, Londres.

La crítica catalogó al disco como su primer gran obra, donde su historia comienza a despegar un sonido que se desplegaba de las ondas de un Black Sabbath. La portada mostraba gran personalidad, Bowie acostado en un sillón vistiendo un vestido y su hermoso cabello largo y ondulado.

 
ryfsa0nanjreourptekq.jpg
 

Este sería el momento crucial en el que Bowie elegiría a su familia que lo acompañaría en la banda a lo largo de muchos años. Hablamos del brillante guitarrista, pianista, escritor y productor Mick Ronson; así como el bajista Tremor Bolder y el baterista Mick ‘Woody’ Woodmansey.

 
Mick y Bowie

Mick y Bowie

 

Este disco fue un cambio poderoso, pasando de un amado folk a una etapa de más glam y rock; iniciando esta etapa al sonar las guitarras de Ronson “The Width Of A Circle”, un clima de calma que se desenvuelve en la ambición por devorar al mundo y hacerlo con verdadero sentimiento. “All The Madmen”, obra soberbia y demente, inspirada por la cinta Un Chien Andalou (1929),plagado de esos icónicos agudos y fantástico estribillo.

Así fue que rompiendo los esquemas se abrió paso en la música, hablando de temas más acústicos como “Running Gun Blues”. Este disco fue uno de los transgresores que lo hacen relevante más allá de lo musical.

 
 

“The Man Who Sold The World” y su perfecta atmósfera que nace de un glorioso riff, lograron de este uno de los temas que más perduró en la línea de tiempo de Bowie, siendo versionada por cantidad de artistas y dejando una huella única en la cultura musical.