Bandersnatch

Por: Jean Mora

(Definición; criatura ficticia que apareció por primera vez en una novela en 1872, sí, esa cosa fea que aterroriza a Stefan)

¿Qué demonios es un Bandersnatch? Seguramente todos nos dejamos seducir por la lluvia de comentarios en redes sociales y simplemente queríamos arrojarnos a Netflix a joder la vida de un personaje atormentado que estaba a nuestra disposición con decisiones tan simples como ¿qué debía desayunar?, hasta ponerlo en situaciones tan fuera de sentido como provocar una pelea karateka, así de retorcido suena esto, pero ¿acaso no es la esencia de Black Mirror?

Bandersnatch es la nueva apuesta de Black Mirror, se trata de la primera cinta del universo de Netflix que nos deja ser parte de la película, al poder tomar desiciones cruciales en la cinta. La situación que nos plantea es a un a un chico atormentado entre problemas personales del pasado, un padre odioso, un compañero de trabajo que parecía vivir en otra realidad; todo esto encadenado en la obsesión de desarrollar el mejor videojuego basado en un libro y la maldición que el mismo provoca.

No quiero hablar realmente de la historia ya que seguramente todos la vimos en los primeros días de su lanzamiento, quiero hablar de la sensación que nos puede provocar esta oportunidad de llevar a alguien a su peor crisis.

¿Cómo fue mi experiencia?

Sabiendo que esta serie se caracteriza por sus temas perversos pero reales; quise estresar al personaje cada vez que tenía esos 10 segundos para elegir una opción así que elegía el peor escenario posible, al inicio me sudaban un poco las manos y después fui entendiendo el camino que al que de cualquier forma debemos llegar para encontrar esa calificación perfecta que le darán al videojuego (ya saben de qué hablo).

La trama tiene un buen ritmo, diálogos interesantes que nos hablan de teorías de conspiración, una historia de referencia sobre un escritor que perdió la cabeza, asesinatos, etc. Realmente nos logra atrapar en este mundo donde la tecnología como la conocemos actualmente está en sus inicios. Sin embargo, de inmediato uno se puede percatar que la estética no es tan bien lograda como en las temporadas anteriores, esto no le resta nada a lo mucho que disfruté teniendo el control de una vida ajena y al mérito de atreverse a hacer una historia con diversos finales.

¿Cuántos?

No lo sé, incluso no quise ver diagramas que circulan por internet para no predisponerme a nada. Personalmente le dediqué más de 4 horas a buscar los más posibles lo que hace un poco cansada la experiencia, pero ahora que lo pienso mejor, logró el objetivo en mí ya que de otra manera no hubiera invertido más de lo necesario para dos finales.

Admito que fui obsesivo y no quise levantarme del sillón hasta estar satisfecho con lo que pude explorar, en general me gustaron desde el final mas sencillo, plano y sin buenas reseñas para el videojuego hasta el que… Bueno ustedes saben.

 
 

¿Qué no me gustó?

Como ya lo dije la estética a la que nos acostumbraron y principalmente no me agradó que hay algunas opciones que te obligan a regresar a la línea “principal” de la historia, pongo comillas ya que creo que si te dan opciones cada vertiente podría ser igualmente importante en su desarrollo.

Si no la has visto no sé que esperas para hacerlo, seguro ha servido de tema de conversación en muchas sobremesas Godínez, suele levantar pasiones y puntos de vista en los que jamás estaremos de acuerdo todos, solamente no te enojes si esto pasa; y si pasa, recuerda que tienes 10 segundo para respirar, pensar y elegir.

GOLPEAR A TU COMPAÑERO CON UNA BANDEJA DE COMIDA / DERRAMAR TU VASO DE AGUA DULCE SOBRE SU COMIDA.

Hoy decidí jugar a ver esta gran apuesta de Netflix, pero al final me quedó una pregunta.

¿Fui yo quien jugó con Stefan o Netflix jugó conmigo?