Nostalgia y diversión asimilada con Orchestral Manoeuvres in the Dark

Texto por: Natalia Montes      Fotos por: Majo Tielve

Los pioneros del new wave regresaron a México y afortunados fueron todos aquellos que asistieron ayer por la noche a su presentación. Quienes estuvimos presentes en el Pepsi Center para ver a Orchestral Manoeuvres in the Dark (OMD para fines prácticos) vivimos una velada enérgica, emotiva y sobre todo, nostálgica.

 

El dúo formado en 1978 por Andrew McCluskey y Paul Humphreys regresó por cuarta vez a nuestro país (Festival Corona Capital  2011, Teatro Metropólitan 2013 y Mute Festival de Tlaquepaque 2015) y de nueva cuenta la respuesta del público y la presentación de la banda logró una sinergia de maravillosa coalición.

 

Estamos hablando de la presentación de una banda que a lo largo de su carrera no ha dejado de innovar sonidos y maneras de hacer música. Una banda que ha sido una influencia colosal tanto de la escena underground como en el mainstream. Ejemplos:

 

Artistas de la talla de Depeche Mode o Nine Inch Nails han declarado la genialidad de este proyecto y la influencia que tuvo dentro de sus propias creaciones.  Y en la escena underground mexicana, músicos tales como Walter Schmidt y Carlos Robledo de Size y Decibel (quienes se encontraban presentes en el evento) han marcado a OMD como una de sus influencias principales desde etapas tempranas de sus carreras, pues abanderaron un movimiento que causó un fuerte impacto en su manera de percibir la música.

Y tenían razón cuando me dijeron que era un evento imperdible.

Con un setlist rico que recorrió sus éxitos consumados desde sus inicios, hasta lo más reciente que han hecho, The Punishment Of Luxury (álbum programado para lanzarse el 1 de septiembre), nos llevaron por una experiencia que osciló entre los pasos de baile, evidentes en canciones como "Tesla Girls" y "Isotype" y las lágrimas de emoción, explayadas en "If You Leave" y "Souvenir".

 

Andy McCluskey, mientras no tocaba el bajo, nos motivó a todos a danzar sin límite (arrancó varios comentarios de los asistentes con respecto a sus pasos de baile) y dejó ver que a sus 58 años de edad sigue conservando una energía y voz intactas. Esto fue a la par de su cómplice Paul Humphreys, quién en canciones como "(Forever) Live And Die" y "Secret" tomó control de la voz. En conjunto con Martin Cooper en los sintetizadores y Stuart Kershaw en la batería, lograron una catarsis que se convirtió en un show de suma calidad sin necesidad de apoyos visuales.

 

Con un público vasto que se encontraba feliz y divertido, y el recinto sonando de manera decente, esto se convirtió en una experiencia inolvidable para chicos y grandes. Los recuerdos de otra década estuvieron adaptados perfectamente al contexto actual.

 

Sus éxitos más reconocidos los dejaron para concluir con la velada de casi dos horas de duración. Los asistentes se mostraron satisfechos y con una euforia permanente en las calles aledañas al World Trade Center. Aún se podía escuchar a gente con Electricidad en la cabeza, silbando esa inolvidable melodía.

 

SETLIST:

Messages

Tesla Girls

History Of Modern

Pandora’s Box

Punishment Of Luxury

(Forever) Live And Die

If You Leave

Isotype

Souvenir

Joan Of Arc

Maid Of Orleans

Talking Loud And Clear

Walking On The Milky Way

Metroland

So In Love

Locomotion

Dreaming

Sailing On The Seven Seas

Enola Gay

 

ENCORE

 

Secret

Electricity


 

 

 

 

Ingeniera en audio, músico diletante, lectora voraz, apasionada melómana y cinéfila. Me gustan los retos y cuestionarlo todo.