A 16 años del Festival Internacional de Cine de Morelia

México ha sido parte importante dentro de la historia del cine desde su nacimiento, siendo el arribo de Don Porfirio Díaz a chapultepec una de las primeras vistas filmadas con el cinematógrafo de los lumiere, más tarde convirtiéndose en una de las primeras potencias cinematográficas del mundo, exportando cine a casi toda latinoamérica y el mundo.
Es por eso que a mi parecer el mexicano lleva el cine en la sangre, y los números no me dejarán mentir pues 248,039,378 admisiones durante el 2013 nos posicionaron como el cuarto país más consumidor de cine en el mundo, detrás de India, EUA y China respectivamente. (Según datos de la UNESCO)

A pesar de estos números y a pesar de la famosa y muy comentada “Época de Oro” del cine mexicano, este sufrió una caída importante por varios años, donde se producía cine pero este era de mala calidad y no se exportaba. (casos como Rojo Amanecer de Jorge Fons eran casos aislados)

Las ficheras y las películas de luchadores lo eran todo y hasta Cantinflas se veía agotado.

Fue justo después de este oscurantismo que varios directores jóvenes comenzaron a producir filmes de bajo presupuesto los cuales ganaron tracción y fomentaron lo que se volvería “El Nuevo Cine Mexicano” representado por Cuarón con Solo Con Tu Pareja, del Toro con Cronos y más tarde Iñárritu con el clásico Amores Perros.

 
 

Sin embargo algo que descubrieron rápidamente es que era complicado producir en México y no había muchas ventanas para llegar al público, razón por la que muchos decidieron irse a Estados Unidos a perseguir una carrera más estable.

México tenía una fuga más de talentos.

Esto se mantuvo hasta que en el año 2003 Alejandro Ramírez Magaña, Cuauhtémoc Cárdenas Batel y Daniela Michel fundaron una asociación civil no lucrativa cuya meta era:

“[...] ser un punto de encuentro único en México entre los cineastas mexicanos, el público de Michoacán y la comunidad fílmica internacional. [...] promover a los nuevos talentos del cine mexicano, incrementar la oferta cinematográfica y contribuir al fomento de las actividades culturales y turísticas del estado de Michoacán.”

 
 

 

Así es como el panorama cinematográfico en México cambió para siempre, el Festival Internacional de Cine de Morelia había llegado.

Es un festival de cine, es más ni siquiera fue el primero en México, podrías argumentar mi amigo hater, y tendrías razón, pero lo que hizo el FICM fue hacerlo Pop.

Se consiguió el patrocinio de la cadena más grande de cine en México y eso ayudó a popularizarlo inmensamente.

Ahora entre los aliados principales se encuentra la gira de documentales Ambulante de Canana Films (Diego y Gael), el estado de Michoacán entre mucho otros.

 

Hoy el FICM es un referente internacional; forma parte de la semana de la crítica en el festival de Cannes y además los ganadores son elegibles para los premios de la academia aka los Oscares.

Pero ¿en que ayuda realmente el festival?

Podemos empezar por el hecho de que sirve como respaldo para realizadores emergentes e independientes, funciona como apoyo en distintos festivales internacionales y ayuda a la generación de una industria saludable y sustentable, cosa que cada vez es más factible en nuestro país. (El año pasado se filmaron 160 películas, una cifra histórica según el IMCINE)

 

También acerca al público a los realizadores y sus filmes, que de otra manera difícilmente logran una distribución, apoyando el consumo y el aprecio de las producciones nacionales.

 

Podría hablar de mil cosas más que puedes leer en la página oficial del festival, pero para de verdad entenderlo hay que vivirlo.

Durante esos días en la capital michoacana de verdad se respira el cine en el aire.

Ya sea por las celebridades de talla internacional que tienen un verdadero amor por el festival, por las actividades y talleres que promueven el cine nacional, las funciones y fiestas, las alfombras rojas y todo en una de las ciudades más bellas del país.

 

Sin duda México es un referente mundial dentro de la industria cinematográfica y eventos como el FICM solo nos acercan cada vez más a un cine sano, aceptado y consumido.

 

¿Ya has ido?

¿Irás a los quince años?

¿Que significa para ti el FICM?

Cuéntanos en los comentarios y sigue apoyando el buen cine mexicano.

Nacido el 18 de diciembre del ‘94, Mario fue expuesto a una temprana edad al cine, cosa que forjó su niñez y se volvería su pasión más grande.

Comunicólogo de profesión, fotógrafo y cineasta independiente, Mario es un ávido consumidor de medios buscando brillantez en los lugares menos esperados.