El blockbuster a través de los años

Era 1979 cuando un joven George Miller filmó en su natal Australia su primer película con un presupuesto mínimo y un actor desconocido, que al conseguir un estreno internacional se convirtió, por mucho años, en el filme más rentable según los récords Guinness.

 

Esta película produjo tres secuelas, y la promesa de más, a lo largo de 35 años, cada una completamente diferente de la anterior, pero siempre manteniendo el ADN original.

 

Estamos hablando obviamente de la franquicia de Mad Max.

Sin embargo lo importante aquí no es la narrativa en cada entrega o los vínculos entre ellas, los cuales quitando a Max, son muy pocos, sino la evolución que la franquicia ha tenido a lo largo de casi cuatro décadas y como se ha adaptado con el paso del tiempo.

 

Mad Max (1979/1980)

El primer filme de un doctor de Sydney el cual con un mínimo presupuesto cuenta la historia de venganza que Max encabeza, comenzando como un policía con familia y terminando como un justiciero solitario en un mundo post apocalíptico.

Lo que logró este primer filme fue abrirle la puerta del mundo a la nueva ola australiana, de la cual fue parte Nicole Kidman, pero más importante aún, le enseñó a Hollywood que la acción podía ser visceral, entretenida y sobre todo, barata.

Hasta aquí todo bien, aunque la película en sí se siente como un prototipo, y no funciona todo el tiempo lo importante fue lo que pavimentó.

 
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Mad Max 2: The Road Warrior (1981)

Mientras que la original era una historia “dentro de unos años” y mostraba una sociedad al borde de caer, The Road Warrior se adentra de lleno en el mundo de la locura.

Construyendo sobre todo lo bueno de la primera, la secuela aportó los elementos más importantes de la franquicia, todo envuelto en una historia reminiscente de los westerns en los que el justiciero solitario salva a un poblado de una banda de criminales.

Esta fue la película que lanzó la carrera de Mel Gibson y no es por menos. Gibson es el enfoque de la película y la carga con su fuerte presencia como Rockatansky, todo esto gracias a una historia contenida con poco personajes pero con grandes secuencias de acción convirtiéndose en muchas listas como la mejor de la franquicia. (¿Hasta el 2015?)

 
 

 

Mad Max 3: Beyond Thunderdome (1985)

Thunderdome, Thunderdome, Thunderdome

La tercera entrega en esta franquicia continuó la tradición de las terceras partes, todas son basura (casi) y cayó en los males que miles de blockbusters comenten hoy en día.

Dar más peso a los visuales, dejarse llevar por el gran presupuesto, está tenía más del doble del presupuesto de la pasada, y apelar a una audiencia mayor a costa de un tono más ligero.

En general no es una mala película, aunque si es la peor de la franquicia.

Se puede notar un intento de ser más extravagante, de experimentar con formas de representar escenas de acción, la escena con Master Blaster viene a mi mente, de apelar a lo popular, de Hollywoodizar la franquicia, lo cual puede que haya sido lo que la mató por siempre; o al menos por 30 años.

 
 

 

Mad Max: Fury Road (2015)

Tres décadas pasaron, Mel Gibson tuvo uno de los mayores breakdowns de la historia de Hollywood, George Miller dirigió Happy Feet y el mundo no tenía una buena película de acción desde Matrix.

En esta época desolada conocida como los dos miles se estrenó Fury Road.

La cuarta parte en una franquicia que todos consideraban muerta, sin su actor estrella, esta vez Max lo interpreta Tom Hardy, que la preproducción llevaba años enlatada y con noticias de un rodaje tortuoso acompañaron su estreno, sin embargo al verla todos nos sorprendimos al estar frente a la mejor de toda la franquicia, con efectos especiales prácticos impresionantes, diseño de producción y fotografía increíbles y uno de los mejores personajes de la ciencia ficción moderna, Furiosa, interpretada por Charlize Theron de forma magistral.

Esta película mínimamente ligada a las anteriores trata sobre una persecución que dura toda la película y aún así logró 10 nominaciones a los premios de la academia de los cuales se llevó 6.

¿Qué hizo diferente?

 
 

 

World building

Traducido literalmente a construcción de mundos, es a lo que se le llama cuando un filme añade personajes, costumbres, música, colores y demás elementos con la intención de generar un mundo creíble, y ese fue uno de los más grandes aciertos de Fury Road, el profundizar en el universo creado en el pasado sin caer en exposición. No nos dan las respuestas, nos dejan llenar los espacios y eso es tratar a tu audiencia con respeto y confiar en su inteligencia.

 

Poder Femenino

Furiosa de Charlize Theron se volvió el personaje principal de Mad Max, y este quedó relegado a damiselo en apuros.

George Miller y Theron crearon una digna sucesora de heroínas de acción como lo fue Ripley de Alien y Sarah Connor de Terminator y en un género plagado de machos y mujeres débiles pavimentaron el camino para un cine inclusivo, ganándose el título de filme feminista del año en el camino.

 
 

 

Personaje, personaje, personaje

La tercera cosa que Fury Road hizo bien en comparación con muchos otros filmes es no dejar de lado a sus personajes en favor de grandes secuencias de acción y efectos especiales.

Al lograr una conexión entre audiencia y personajes haces mucho más efectivas las grandes set pieces.

Así mismo no se enfocó solo en los héroes, si no también nos da el punto de vista del antagonista Inmortan Joe y Nux, de uno de sus seguidores el cual tiene su propio arco y nos hace pensar sobre el decaimiento de la sociedad.

Durante toda la franquicia se puede observar la evolución general del cine de acción y de su poder de ser más que solo explicaciones.

De tener tramas simples pero que toquen temas universales como el feminismo, la importancia de cuidar al planeta, entre muchos otros.

George Miller volvió para revitalizar al género y recordarnos el poder transformador del cine sin importar el género o si se trata de cine de arte o no.

A partir de su estreno hemos tenido mejores filmes con efectos prácticos (John Wick) y personajes entrañables (Baby Driver) e inclusive manteniendo la temática western (Logan) lo cual pinta un escenario favorable para un género que se sentía moribundo entre explosiones y superheroes.

Esperemos que George no tenga que esperar otros 30 años para dar una cátedra más.

 

 

Nacido el 18 de diciembre del ‘94, Mario fue expuesto a una temprana edad al cine, cosa que forjó su niñez y se volvería su pasión más grande.

Comunicólogo de profesión, fotógrafo y cineasta independiente, Mario es un ávido consumidor de medios buscando brillantez en los lugares menos esperados.