¿Qué es el cine gay y por qué no tiene una definición?

Cuando buscas “géneros cinematográficos” en Google, Wikipedia extiende una larga lista en la que encontramos un montón de géneros y subgéneros, sin embargo, el llamado “cine gay” no aparece dentro de ellos. ¿Por qué? 

El cine gay es como el cine surrealista; todos sabemos por dónde va, pero nadie ha logrado darle una definición que satisfaga el concepto ¿Y es que realmente necesita una definición? Uno de los primeros intentos lo hizo la revista Sight & Sound publicada por el Instituto de Cine Británico. Introdujo el concepto de “New Queer Cinema” y refería al movimiento de cine independiente LGTB de principios de los 90’s. Sin embargo, nunca llegó a ser considerado un género cinematográfico pues estas películas a pesar de tener características en común (el rechazo homosexual y lo complicado que era vivir en una sociedad homofóbica), eran opacadas por las características de un género más grande y consolidado. (Las de un drama o un melodrama.)  

Y es que la temática homosexual puede caber en cualquier género cinematográfico establecido; podemos tener drama gay, comedia gay, suspenso gay. Podríamos tener cine de vampiros gays, cine musical con gays, cine western con gays, etc. Incluso podríamos tener una película “normal” con personajes homosexuales de closet. Como lo sugiere “Rope” (1948, Dir. Alfred Hitchcock) un filme de suspenso que levantó polémica por la química entre sus personajes principales, generando teorías que sugerían que dos de ellos eran amantes (Brandon y Philip) y un tercero (Rupert) era un examante.  

Entonces, el “cine gay” es más una etiqueta para decir que la película contiene una temática homosexual o elementos homosexuales, así como usamos la etiqueta de “cine mexicano” para decir que la película fue hecha en México. El problema es el tabú social hacia la palabra “gay”. La gente ve la etiqueta e inmediatamente piensa que va a tener que aguantar 8 minutos de homo-erotismo sexual explícito. Pero la realidad es otra, el cine a diferencia del porno o del Gaysploitation sugiere con semiótica y con lenguaje cinematográfico lo que va a pasar o lo que acaba de pasar. Lo más explícito que hemos visto en pantalla ha sido el clímax de “Brokeback Mountain (2005, Dir. Ang Lee). 

 
 

Otro error común es creer que por ser cine gay va a haber homosexuales afeminados, transexuales montando unicornios, arcoíris y marchas con coreografías. Esta es una concepción homofóbica y equivocada. No todas las películas “gay” son “queer” así como no todos los homosexuales son afeminados. Esta concepción tal vez existe porque en lugares como MixUp y sitios como iTunes tienen secciones de “cine gay” donde solamente encuentras títulos como “The Birdcage” (1996, Dir. Mike Nichols.) y “Boat Trip” (2002, Dir. Mort Nathan). Afortunadamente esto está cambiando, cada vez la etiqueta es menos estereotípica. Aunque si es verdad que a veces nos topamos con personajes peculiares, pero sin duda son necesarios para darle fuerza a películas como “Transamerica” (2005, Dir. Duncan Tucker) o “Dallas Buyers Club” (2014, Dir. Jean-Marc Vallée).

 

Existen películas muy recomendables que podrían ser consideradas gay por el simple hecho de tener un elemento homosexual. Mismo que tiene una fuerte influencia en los personajes y que juegan un importante papel en la trama, pero es casi indetectable. Es el caso de “Dog Day Afternoon” (1975, Dir. Sidney Lumet) Al Pacino es un neoyorquino llamado Sonny que decide robar un banco para pagarle una operación a su esposa. Después de muchos momentos de tensión y ya avanzada la película, descubrimos que su esposa es un hombre llamado Leon y que la operación es un cambio de sexo. Esa información no es un giro de tuerca pues no modifica nuestra percepción de Sonny ni el rumbo de la película. ¿Es una película gay? ¡No! Es un drama policiaco. Está bien que el cine intente darles cabida a todos, pero una película no se hace gay por tener personajes homosexuales. De la misma forma que un lugar no se hace gay solo porque un homosexual entre ahí. 

 
 

A final de cuentas el “cine gay” no necesita una definición, es solo cine. No existe como género porque la temática homosexual cabe dentro de todas las historias. Y la etiqueta solo es una cortesía para informarle al público que la película contiene temática homosexual.  

 

Dicho esto, recomendamos “Te prometo anarquía” (2015, Dir. Julio Hernández Cordón), un drama que narra la historia de Miguel y Johnny, dos jóvenes skatos que se meten con la mafia mexicana. Mientras nosotros esperamos con ansias el estreno de “In a Heartbeat”. Love is love. Films are films.  

Soy el de la claqueta. Si me quieres mentar la madre, hazlo por twitter @raulsalgadoo y procesaremos su solicitud.