WITNESS

El pasado 9 de junio, llegó a las plataformas musicales Witness, el 4to álbum de la cantante y compositora californiana, Katy Perry. Y si bien no ha estado recibiendo muy buenas críticas, ha tenido una muy buena aceptación entre el público, llegando a las primeras posiciones de las listas como Billboard y Itunes.

Con motivo del lanzamiento del disco, Katy Perry se encuentra actualmente en una casa, viviendo una experiencia tipo Big Brother y que se está transmitiendo en vivo a través de su canal de Youtube. En esta transmisión se ha visto a la cantante ser despertada por el famoso ‘left shark’ del Super Bowl, cenar con activistas y artistas como America Ferrera o tener una competencia de cocina con Gordon Ramsay. Suponemos que la idea principal es hacer partícipes a sus fans de su día a día y tener “testigos” de lo que signfica ser Katy Perry.

Dejando de lado los beats y melodías que caracterizaban sus anteriores producciones y que convertían su música en un éxito de cualquier antro / fiesta, Katy Perry apuesta por un disco más maduro, que desnuda el alma de la cantante y nos hace verla más vulnerable en cuestiones del amor, pero que sabe que es lo suficientemente fuerte para salir adelante y valerse por sí misma.

El disco comienza con ‘Witness’, canción que comparte el título del disco y en unos cuantos minutos nos dirá de que va todo el disco. En como ella busca a alguien que esté a su lado pese a cualquier adversidad, pese a su pasado y que le ayude a continuar.

Si bien la música detrás de todo el disco, tiene tintes de pop clásico con un recuerdo a los 90, lo poderoso detrás de este, radica en las letras donde vemos a una cantante más madura.

Continúa con ‘Hey Hey Hey’, co-escrita con la australiana Sia, donde expresan la fragilidad de ser una mujer y cómo esta cualidad contrasta con ser una Gran Jefa. Además, la cantante se arriesga a presentar tonos más altos, a demostrar que vocalmente ha mejorado.

‘Swish Swish’ es la canción con el beat más poderoso del disco. Producida por Duke Dumont, la canción nos presenta un himno de auto-empoderamiento y que rechaza a los enemigos. La canción fue el tercer sencillo promocional, lanzado el 19 de mayo y que viene acompañado de Nicki Minaj. Si bien la canción, se trata sobre Taylor Swift, tiene un encanto de principios de los 2000, que retoma samples de ‘Star 69’ de Fatboy Slim y estamos seguros se escuchará por un rato más por todos los antros y estaciones de radio.

Si bien ya estamos hablando de que el disco tiene muchos tintes de empoderamiento, ‘Power’ es la balada que viene a llevar ese sentimiento durante 3 minutos y 46 segundos. Con un beat muy relajado, Katy Perry canta sobre como demostrar poder y fuerza a un amante. Está pensada para todas aquellas mujeres que necesitan encontrar esa fuerza.

‘Miss You More’ es una poderosa balada, producida por Purity Ring, al escucharla se nota el toque del dúo canadiense, con la característica voz de la cantante. Con un beat minimalista, nos habla sobre extrañar a un ex, incluso más de lo que lo amo. La nostalgia y la música proyectada en esta canción funcionaría perfecto para presentarla ante un público, con unos visuales sobresalientes y la cantante en medio.

‘Chained To The Rythm’ fue el primer sencillo y video del disco. Fue presentado por primera vez en la entrega de los Grammy y es acompañada por Skip Marley, el nieto de Bob Marley. La canción está cargada de tintes políticos, y fue escrita durante todo el proceso de elecciones y el comienzo de la presidencia de Donald Trump. Tal vez no es la mejor letra si vas a hacer una protesta política, sin embargo, tiene un beat que es amigable con la radio.

 
 

Le sigue el segundo sencillo y video promocional del disco, ‘Bon Appétit’, acompañado de Migos. Con un video un tanto extraño y con letras cargadas de tintes sexuales. Nos entrega una canción que bien pudo ser un completo éxito, pero su talón de Aquiles se encuentra al no poder construir un climax que atrape a los escuchas en los primeros segundos de la canción. Esto no quiere decir que al comenzar una canción escuchemos lo más poderoso, pero la canción parece estar construyendo algo y regresa a un punto donde te pierdes.

 
 

Para cerrar el álbum, Katy Perry nos regalada ‘Into Me You See’, una balada romántica que sólo lleva voz de la californiana acompañada de un piano.  Que una vez más, mediante la lírica, habla de un amor que llega a descubrir qué hay en el fondo de ella, al fondo de la persona. Haciendo una vez más énfasis en quién es, más que quien aparenta ser.

En general el disco se nota que fue escrito de manera muy personal, con letras poderosas que dejan expuesta a la persona detrás de la estrella. Definitivamente este no es un material que tenga canciones para la fiesta o la radio y que serían un éxito como lo que nos entregó en 'PRISM' o que tenga esa chispa como lo fue ‘Teenage Dream’; sin embargo, parece ser una liberación, un momento en la vida de la cantante donde ya está más cómoda con quién es, con cómo ha evolucionado y como ha llegado a su etapa adulta. Si usáramos una palabra para describir el disco y la etapa por la que está pasando la cantante, me arriesgaría a decir que es VULNERABLE.

A pesar de qué musicalmente hablando, tiene beats ligeros y en general el disco lleva un mood muy tranquilo, con sus pequeñas excepciones, y que no es a lo que nos tenía acostumbrados, Katy Perry apuesta por una propuesta más romántica, que va acorde con las letras. Si bien no es el disco del año, ya que tiene ciertos problemas en cuestión de coherencia, ya que no parece seguir una historia completa o se siente una producción un tanto apresurada, se lleva unas buenas ovaciones de pie por arriesgarse a entregar algo diferente… Algunos lo llaman un fracaso, otros lo vemos como una apuesta a lo que no es radio-friendly. Sea como sea, al final quien escucha el disco es quien debe emitir el último juicio y transmitirlo en aceptación.

Les dejamos a continuación el disco completo para que lo escuchen: