Tumbas superficiales para gente superficial

Tumbas superficiales para gente superficial

Hay cosas que no cambian con el paso de los años, que llegaron para quedarse y marcar un estilo de vida, un símbolo e incluso una pertenencia. Así es como podría describir lo que fue, ha sido y seguirá siendo la serie animada de televisión de los años noventa Daria (1997).

Un humor sarcástico y crudo es lo que acompaña a la serie animada, creada por Glenn Eichler y Susie Lewis. Lawndale, suburbio que da vida a la diversidad de criaturas que habitan un lugar y conviven en la jaula de adaptación social a la que le denominamos “Secuandaria”.

Suspendido en el tiempo, se encuentra el número 1111 de Glen Oaks Lane, mejor conocido como la casa de los Morgendorffer. Familia integrada por Helen Morgendorffer (mamá), Jake Morgendorffer (papá), Quinn Morgendorffer (hermana) y finalmente Daria Morgendorffer, quien a diferencia de los “normales” integrantes de su círculo familiar, opta por buscar su propio mundo en las paredes acolchonadas de su cuarto.

 
 

Pero hablamos del primer instante en que esta serie tuvo su primer momento glorioso, no solo por el desarrollo de los personajes, el fantástico guion, la canción de introducción de Splendora o la animación clásica; si no resaltando el momento en que entramos al primer episodio de la primera temporada con el capítulo “Esteemsters” y ubicándonos en la segunda toma, donde podemos ver en un plano general a Queen, Jake y Daria, discutiendo sobre la adaptación a las nuevas etapas de la vida, remarcando lo duro que sería para Daria desde el principio entablar una sólida amistad. En esta maravillosa escena, se escucha en la radio del auto “Charlie Brown’s Parents” de la banda Dishwalla, este fue el momento en que nos dimos cuenta que sería una serie animada digna de un gran canal de música como lo fue en su tiempo MTV.

 
 

El El asombroso soundtrack de Daria fue una de las ventanas más importantes para la exposición y nacimientos de muchas bandas, que de otra forma no hubieran logrado tal aceptación en aquel tiempo. Pero para hablar del enigmático personaje de lentes redondos, hay que conocer un poco de su historia y de sus inicios ya que la sarcástica chica de cabello castaño había nacido mucho antes de tener su propio universo, siendo así un spin-off de la serie animada Beavis & Butt-Head.

 
 

A petición de Abby Terkuhle, fundador de la parte de animación de MTV, la chica de gafas de pasta, surgió de la necesidad de crear un nuevo elemento que cumpliera con la característica de ser inteligente y perteneciente al género femenino, ocupando un lugar dentro del show que estelarizaban dos jóvenes socialmente incompetentes y amantes del heavy metal. Beavis quien se caracterizaba por su playera de Metallica y Butt- Head por su playera de AC/DC, dedicaban sus días y noches a ver videos de música calificándolos entre algo cool o basura.

Este nuevo personaje generó gran aceptación dentro del programa, hasta el punto en que existieron dos grandes preguntas en las cabezas de sus creadores: ¿Hacer que Daria tenga su propio proyecto dentro del mundo de Beavis & Butt- Head? o ¿Crear un nuevo comienzo para ella? 

Y es así como llegamos a su programa piloto llamado “Sealed with A Kick”, donde nos muestran un conflicto amoroso inexistente entre Kevin (Jugador de fútbol) y Daria. Dicho piloto jamás fue emitido, pero fue el primer paso para su llegada a MTV.

 
 

Temas como el amor, la soledad, la hipocresía, la superficialidad y el miedo, son los que gobiernan a los personajes en el mundo de Daria, generando un puente de conexión profunda con la música popular de aquellos tiempos.

Pero si buscamos desarrollar más la personalidad y lo que se encuentra dentro de la cabeza de Daria, sin ir tan lejos a analizar a los círculos en los que se desarrolla, será mejor enfocarnos en la composición musical que ayudó a crear su identidad y la de MTV. Las piezas que escucharíamos dentro de las paredes acolchonadas de la chica de gafas sin duda tenían un toque mucho más melancólico y profundo, creando una nueva ola que acompañaría un nuevo Sick Sad World durante cinco temporadas y dos películas. Generando un brote de conciencia grunge, punk, hasta llegar a un hip-hop cada vez más comercializado, terminando con la invasión del dulce brit pop, liderado por bandas como Pulp, Blur, The Verve, Oasis y Kula Shaker.

El universo creado por Lewis sirvió como plataforma de lanzamiento a muchas bandas que hoy en día siguen haciendo historia, podemos mencionar a Garbage haciendo sonar "Querr", Foo Fighters cuando el ex baterista de Nirvana, Grohl, aceptaba su faceta como front man interpretando "Monkey grench", canción lanzada en 1997 y perteneciente a su segundo proyecto de estudio The Color And The Shape, Daft punk con su álbum debut Homework donde hizo sonar "Around The World", sencillo que 14 años después sería posicionado por NME en el número 21 dentro de las 150 mejores canciones de los últimos 15 años, y finalmente Coldplay lanzando una de sus canciones más emblemáticas, "Yellow", como parte de su primer álbum Parachutes.

 
 

Por otro lado, también hubo muchas alineaciones que no lograron saltar esa barda, como Chumbawamba, Will Smith con "Gettin' Jiggy Wit It", en su álbum debut como solista Big Willie Style (1997), o la banda Super 8, que tal vez nadie recuerde.

 
 

Lo bello del mundo de esta intelectual, es la capacidad de interacción y evolucion de sus elementos, así como una diversidad de personajes que manifiestan su propio micro universo dentro de la música a lo largo del episodio. No importan los cambios radicales de un segundo a otro, ya que va con el humor de los conflictos que vemos; una clara muestra es el episodio 303 “Depth Takes A Holiday” que trata de la huida de los días festivos: Navidad, Día de Muertos y La Bastilla de la Isla de las Fiestas a Lonwdale (por más loco que esto suene); quienes deciden hacer una banda de electro hip-hop, punk alternativo, junto a Trent (hermano de Jane). A lo largo del capítulo podemos escuchar música de Pulp “Like A friend”, Cake “Never There”, Jay-Z “Can I Get- A”, Fatboy Slim “Gangster Trippin”, hasta llegara George Michael con “Outside”.

 
 

Durante 66 episodios vimos desfilar bandas que se separaron por rupturas amorosas como Sonic Youth, alineaciones que no superaron la muerte de algún integrante, como INXS y Beasty Boys, los que fueron pioneros del rock psicodélico como Jefferson Airplane, también aquellos que se separaron por la rivalidad entre hermanos, tal es el caso de Oasis, los que terminaron por seguir caminos diferentes como Bauhaus y separaciones de bandas como The Verve, quienes dieron paso a mentes brillantes como la de Richard Ashcroft.

 
 

 

Daria sin duda daba espacio a cualquier estereotipo sin ser juzgado, así fue como encontramos música que va desde “Kiss Me” de Six Pence None The Richer, hasta “Mr. P. Mosh”, de la agrupación mexicana de rock, Plastilina Mosh.

 
 

Muchos crecimos viendo la serie, esperando que llegara la hora frente al televisor; reímos, lloramos, aprendimos y evolucionamos a lo largo de cada capítulo. Un mundo de ficción tan parecido a una realidad interna. Sin duda alguna, esta fue la serie que marco uno de los más grandes momentos creativos en los años noventa, espacios reales para impulsar proyectos creativos y llenos de alma.

 
 

Hoy vemos vestigios de lo que fue en disfraces de Halloween, encontramos fotos navegando en redes sociales, capítulos de mala calidad en internet, recordamos un crush como el de Daria por Trent, las ganas de pintar como lo hacía Jane, de animar como Brittany, de ser buena persona como Kevin, ser exitoso en el trabajo como Helen, perfecta como Quinn, buen padre como Jake, enseñar algo bueno como Mr. Timothy y cambiar los prejuicios como Jodie. Todos tenemos un universo como el de la chica de gafas aunque exista con nombres y rasgos diferentes.

¡Gracias por tanto, querida Daria!