Drive: Gore, Synthpop y Nostalgia

FEELING ALERT

Por esta ocasión, no voy a dar un review detallado de una movie dominguera. Simplemente voy a compartirles algunos pensamientos respecto a uno de mis productos cinematográficos favoritos. Comenzando con esta anécdota:

Hace un par de años, por motivos personales tuve que mudarme por un par de días a la casa de mi mejor amiga, sin pensar mucho en mi equipaje, pues eché lo esencial, ya saben: cepillo de dientes, toalla, mi Old Spice, boxers y obvio, mi película de Drive (2011). Y así me fui.

Y es que esa película algo tiene, a diferencia de muchas otras, te venden unos trailers malísimos, que no le hacen justicia a una cinta que te lo da todo: acción, drama, melancolía, exaltación, romance, mafia, gore, synthpop, nostalgia, Ryan Gosling.

Dirigida por el galardonado a Mejor Director en el Festival de Cannes (2011), Nicolas Winding Refn, Drive no puede ser una película que pase desapercibida. No quisiera extenderme en la filmografía del director, pues tiene otras cintas 100 por ciento recomendables que al igual que Drive, prometen regalarte una experiencia visual deslumbrante, de esas que no consigues tan fácilmente: Only God Forgives (2013), The Neon Demon (2016). Ya si te quieres ir al pasado más oscuro de Refn, puedes optar por la trilogía de Pusher (1996), Valhalla Rising (2009) o Bronson (2008).

Pero hoy hablaremos de Drive. Cuenta una sencilla historia acerca de un stunt driver, que se enamora de su vecina súper encantadora, quien es interpretada por la chidísima Carey Mulligan, al involucrarse cada vez más con ella y su hijo, el “Driver”, que es como se le conoce a Ryan Gosling en la película (nunca se revela su identidad), descubre que debe ayudar al papá del hijo de Mulligan (quien es Oscar Isaac), a resolver una situación relacionada con la mafia californiana, para proteger a Mulligan y a su hijo, no crean que para tirarle paro al bato de la morra, pos no.

En fin, la historia solamente la pueden digerir viendo la película, no es sencillo desmenuzar tramas mafiosas. Pero lo que sí puedo compartirles, es que contiene grandes actuaciones, con personajes sumamente bien elaborados, pues el cast es la cosa más padre, incluyendo no solamente a los actores que ya les mencioné, pero también a Bryan Cranston, Christina Hendricks, Ron Perlman y Albert Brooks. Qué cosa.

El aspecto visual no se queda atrás, Refn tiene una habilidad impresionante para darle placer a tus ojos, su sentido estético respecto a la fotografía es una de las cosas que identifican a este director, pues cuenta la leyenda, que sus movies primero son secuencias de imágenes que luego reciben diálogos. O sea que no escribe primero el guión, sino que se imagina visualmente la historia y luego la escribe de acuerdo a lo que ve. Para algunos este podría ser un método poco ortodoxo, pero para otros ha sido lo que lo ha sacado del montón.

La música es otro tema importante, el soundtrack está compuesto por aristas y bandas como Kavinsky, Chromatics, Desire, College, Electric Youth, por eso les decía que nos regala el synthpop. Sin omitir que el score se lo avienta Cliff Martinez y es simplemente lo que le da todos los kilos y kilos de nostalgia y melancolía que Refn le pudo meter a la película.


Hay momentos en Drive en donde sí te desconectas un ratito, en donde nada más existen la pantalla y tú. Escenas clave que te regalan esos silencios contemplativos que no te dan todas las movies. Pero también escenas icónicas, que se prestan y lo tienen todo para convertirse en clásicos del cine. La escena del martillo en el table, la aplastada de cara en el elevador, alguna que otra línea que se echa Gosling. Gosling mismo (sí soy fan).

Vale la pena darle una oportunidad a una propuesta como Drive, se siente algo chido al verla, es una sensación “ochentera californiana”, que no nada más te transmite la chamarra tan chingona con el alacrán que trae puesta Ryan, sino toda la atmósfera. Las luces, las miradas, los silencios, las canciones, un beso, el slow motion, la agresividad, el infinito misterio que resguarda el rostro del “Driver”.

Hace algunos años también, debido a la gran emoción de los fans por la movie y el soundtrack, se dejó venir una gira por Estados Unidos: The Drive Tour (2012), en donde algunas bandas interpretaban en vivo canciones del filme. Obviamente fui y estuvo bastante memorable, con College, Anoraak y Electric Youth. De alguna u otra forma te sentías parte de la historia, es algo muy cool cuando ocurren estas extensiones de una película con las que puedas interactuar directamente, como organizar un tour con las bandas del soundtrack.

Por aquí les dejo el playlist. No se van a arrepentir de escucharlo.

Nos vemos la semana que entra.

 

 

 

 

Soy director, escritor, hijo único y cantante de baladas frustrado, vendo paella los domingos. Entre semana opino acerca de películas padres y no tan padres en @velvmagazine, hago creatividad para @inteliafilms y soy coordinador en @clavecinepuntocom.