whereas the dream goes on forever

 

Hoy recordamos a Ian Kevin Curtis, originario de Manchester Inglaterra, quien desde muy pequeño mostró tener gran talento desarrollando notorias aptitudes para la poesía, admirando a escritores como a Franz Kafka y Jean Paul Sartre.

Entre los músicos que admiraba estaba el camaleónico David Bowie y Lou Reed, inclinando su camino de vida a la música. Entrando a la adolescencia Ian descubrió que podía pertenecer al movimiento punk, objetivando todo en la literatura.

1976, fue la fecha que cambió la vida del vibrante Curtis para siempre, asistiendo a un concierto donde tocaría la banda británica Sex Pistols, lugar donde encontraría a Peter Hook (bajista) y a Bernard Summer (guitarra).

Al lado de Stephen Morris (baterista) se formó lo que fue su primera banda juntos Warsaw, tomando el nombre de la canción “Warszawa” del álbum Low (1977) de David Bowie, teniendo su primer concierto el 29 de mayo de 1977 en el Circo Eléctrico. Dicho proyecto posteriormente sería cambiado a Joy Division, nombre que hace referencia a las mujeres judías que fueron usadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazi.

 
 

 

Poco a poco empezaron a tener más lugar dentro de la escena músical, hasta llevar el punto donde lanzaron su primer EP An Ideal For Living (1978), las letras fueron de la autoría de Curtis, quien fluía de forma magnífica en sus composiciones reflejando su vida en sus letras. Joy Division firmó con el sello discográfico Factory, quién le prometió respetar su libertad creativa. Paul Morley casi terminó produciendo el primer Ep de Joy Division, pero una resaca le impidió estar ahí.

 
 

Hace 37 años, Ian Curtis decidió escuchar por última vez el disco The Idiot (1977) de Iggy Pop, ahorcándose en el tendedero de su cocina. Al día siguiente su es posa Debbie llegó a la casa descubriendo el cuerpo del músico. Era la mañana del 18 de mayo de de 1980.

 
 

El viernes 23 de mayo del año en curso, Ian Curtis fue incinerado y la piedra que se eligió para su epitafio lleva escrito

Love Will Tear Us Apart
El amor nos destrozará

Para el año de 1988 tras el lanzamiento del último álbum de la banda Substance  fue sin duda la obra póstuma que lo posicionó como ícono de la cultura.

 
 

Un hombre que fue incomprendido en su sentir, idolatrado por los demás, rodeado de intensas letras oscuras introspectivas, generó una reacción alérgica al sol, sin poder estar mucho tiempo expuesto a la luz…  Su vida fue una sombra que nos cubre hasta la fecha.