Día de San Patricio en Pub340 y The Rickshaw Theatre

Las calles ya comenzaban a llenarse de personas con vestimentas y accesorios de un verde chillón, pelucas verdes adornadas con diamantina, sombreros de copa pequeños y grandes, barbas falsas que emulaban un color rojizo, banderas de Irlanda o pequeños tréboles pintados en sus rostros. Todos estos grupos de personas se movían de lado a lado formándose afuera de los bares y locales adornados con globos y que marcaban ciertas promociones o presentaciones en sus ventanas con posters.

Así es como mientras comenzaba a caer la noche sobre Granville Street en Vancouver, British Columbia, la gente ya estaba preparada para celebrar la mítica noche de San Patricio.

Una noche que para muchos significa horas de diversión con música "irlandesa", cerveza Guiness, a veces mal servida como sucedió recientemente a Railtown Café, que causo gran ira en las redes sociales: ver más. Para muchos otros es una excusa para celebrar en descontrol. La policía ya desfilaba sobre las calles cerradas, el transporte se desviaba de su ruta y la gente gritaba emocionada.

Tengo amigos con familiares o descendencia irlandesa en Vancouver, una ciudad aeropuerto, como me gusta referirme a ella, formada por gran cantidad de inmigrantes de todo tipo y con una historia muy variada, a veces miran con recelo a las personas que utilizan esta celebración para "fomentar estereotipos" y odian la venta de cerveza verde; a algunos otros no les importa mucho. "Es como la celebración del 5 de mayo fuera de México" me dice un amigo, "Margaritas dos por uno, y guacamole para conmemorar la batalla de Puebla en el bar, mientras todos se disfrazan con sombreros y bigotes". Esto me lo dijo esto alguna vez mientras fumábamos fuera de uno de mis lugares favoritos de todo Vancouver y al lugar al que me dirigía esa noche: The Pub 340 localizado en 340 Cambie Street, con karaoke los martes y jueves a cargo de RC Guns, en el llamado "Cherryoke", noche de open mic los miércoles y a veces algunas noches de presentaciones de artistas locales de rock, punk y metal. Los precios son decentes para las bebidas alcohólicas, especialmente en una ciudad tan cara como Vancouver un tarro de cerveza a 3.50 es una ganga.

 
 

En Pub 340 vería a The River Dans (aka: Foggy Dudes) en una de sus primeras presentaciones en vivo y después pensaba dirigirme a Rickshaw Theatre cerca de Main Street con Hastings a disfrutar de una noche de "Punk-STRAVAGANZA!" como lo mencionaba el cartel. Quería ver a los Furios (banda de ska-reggae-rock-punk originarios de Vancouver que había ya tenido la oportunidad de ver varias veces durante mis años aquí) y a The Dreadnoughts, que celebraba diez años de punk-folk en la ciudad que los vio nacer acompañados de acordeones y mandolinas.

River Dans comenzó a tocar en Pub 340 alrededor de las 8. El bar comenzaba a llenarse. La fila para comprar en la barra se veía interminable. El dueto de River Dans en donde uno de los integrantes es nuestro amigo Daniel Citynski, quien además de cantar toca el acordeón, se encarga de interpretar canciones celtas y folk. La gente coreaba con ellos las populares canciones e incluso bailaban frente al escenario (algunas de ellas se han vuelto conocidas por bandas como The Irish Rovers). Interpretaron “Rocky Road To Dublin”, “Star Of the Country Down”, “Drunken Sailor”, “Join The British Army” entre otras. Al terminar la presentación comenzaron a retirar sus instrumentos del escenario, lo cual tomamos como señal para también nosotros retirarnos.

Llovía sobre nosotros de camino a The Rickshaw Theatre (localizado en 254 E Hasting Streets, en un área en donde se vive la gentrificación en todo su esplendor y donde se puede ver aun a la gente de la cual "El Primer Mundo" a veces se olvida y critica). Justo al cruzar la calle de Main Street nos recibía la marquesina amarilla con rojo que señala la entrada. Construido en 1971 y conocido como Shaw Theatre, este lugar anteriormente era uno de los cines más avanzados de su tiempo, siendo uno de los primeros en contar con una sala de cine de 10 mil metros cuadrados, Sonido Dolby y el formato Escape en las pantallas. A mediados de los ochentas, y con la perdida de la popularidad de las películas de Kung-Fu, el recinto cerro para dar paso en 2009 a la transformación de cine a sala de conciertos. En muchos aspectos es muy similar al Circo Volador en Ciudad de México.

"Together as one we sing the same song"

"Juntos como uno cantamos la misma canción"

Cuando entramos Los Furios ya se preparaban para tocar.

La primera vez que tuve la oportunidad de ver a Los Furios fue en 2015, junto con Jarabe de Palo en este mismo recinto. Según su perfil oficial de Facebook, los Furios están conformados por los siguientes integrantes: Kyle (en la guitarra y voz), Sean (en la bateria), Jethro (en el bajo) Corinne (Trombón y voz), Jimmy (Sax y voz) Blake (Teclado) y Mat (Trompeta y voz). La energía que estas personas muestran en el escenario no solo es contagiosa. Las sonrisas que tienen mientras tocan los instrumentos e interactúan con la audiencia fue una de las primeras cosas que notamos cuando los vimos la primera vez. Para mi ver a los Furios es como un fin de semana en el Chopo: es lo mas acercado que he experimentado en Vancouver a tener un pedazo de México cerca de mí, aunque el grupo sea originario de Vancouver, no solo por su energía y la energía del público, ni por el género de música que tocan (parte de ir a verlos me recuerda mucho a las tocadas con Panteón Rococó y Molotov y pequeños festivales como La Neurosis Colectiva en Toluca y Rock en EXA en Ciudad de México) Sino también por el tipo de personas que atrae (si bien es muy fácil encontrar latinos en Vancouver, y tenemos una de las comunidades más grandes fuera de México, el ver a la gente con sus mascaras de luchador saltando, escuchar las palabras altisonantes y la juerga mexicana canturreada de lado a lado hizo de mi noche todavía un poquito más bonita, y es que las cosas pequeñas son las que hacen la diferencia cuando uno está lejos de casa.

En cuanto empezaron  a sonar las primeras notas de “Tsunami” (de su disco Una Mas del 2015) la gente comenzó a saltar en el slam frente al escenario. “How the Mighty have Fallen” de su disco Never Look Back (2012) fue coreada con mucha energía, nos tenia bailando de lado a lado. A mí me tenia saltando con mis amigas entre los tumultos conformado por manos y piernas que giraban alrededor de nosotras. Seguida de “Ghostown” del disco Thread Lightly (2005), “Red Strip”, “Situation Critical” de los discos ya mencionados también las escuchamos. Después de contarnos un poco de sus experiencias en México cantaron “Cantina”, con líricas en español (del disco Cantina del 2016). Si bien es una canción un poco mas melancólica, que me dejo con ganas de un mezcal o un pulque de la Colonia Doctores, la gente jamás dejo de empujar y bailar durante toda la presentación. Continuo con “Revolution Rock”, “Jokes on You” del disco Jokes on You (2014) y cerraron con “Together as One” (del disco ST/EP del 2003). “Together as one” desde la primera vez que la escuche se volvió una de mis canciones favoritas. Me recuerda mucho de alguna forma a “Esfuerzo Universal” de la banda Antidoping. Todas las personas a mi alrededor esa noche en el Rickshaw coreábamos juntos, ya que como bien dice la canción "Together as one, we sing the same song" (“Juntos o unidos, como uno, cantamos la misma canción”) y es así como cerraban Los Furios su presentación: con todo el recinto coreando, sin prejuicios, bailando porque la música se queda y no hace distinción.

''The Dance will carry on...Tonight the stage is yours"

"La danza continuara... Esta noche el escenario es tuyo"

The Dreadnoughts son un poema musicalizado que habla sobre la ciudad de Vancouver y un poco de la cultura actual de Canadá; se ve reflejado todo esto y más en su música, en donde se mezcla el folk europeo y la contracultura del street punk en melodías desenfrenadas. La banda está conformada según su página de Facebook y blogger por: Drew "The dread pirate Druzil" en la mandolina, Leroy "Slow Rider" McBride en el acordeón, Wormley Wangersnitch en el Violín, Andrew "Squid Vicious" en el bajo, Marco "The Swedish Bastard" en la batería, y "The Fang" en la guitarra. De alguna forma llegué a escucharlos por primera vez hace algunos años en una estación del ya difunto sitio de Grooveshark (la página antigua para escuchar música en línea).

The Dreadnoughts abrieron la noche con "Antartica" del álbum Legends Never Die (2007). Y en cuanto se empezaron a escuchar las primeras notas de la canción los empujones, la gente volando sobre la multitud, y los vasos con cerveza comenzaron a volar sobre nosotros. Seguido de "Ivanhoe" del álbum Victory Square (2009) cuya lírica habla sobre el conocido bar de la calle Main Street  y aunque es un poco melancólica la gente brincaba abrazados al compás de los instrumentos.  "Polka Never Dies" del álbum Polka's Not Dead (2010) fue una de las canciones más coreadas, seguida de "Boneyard" del álbum Victory Square (como dato adicional Victory Square es un pequeño parque con un monumento que se encuentra en la calle de Cambie con Hastings y también se le conoce así al área alrededor de este. El Monumento se llama "Vancouver War Memorial" en memoria a los veteranos.) Seguida de "The Skrigjaargen Polka" (también de Victory Square) comúnmente conocida como "Sakkijarven Polkka". Esta canción finlandesa popular entre los acordeonistas cuenta una historia muy interesante que data de la Guerra de Continuación durante la segunda guerra mundial.

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Después escuchamos "Eliza Lee", "Gintleman's Club", seguidas de "Poutin". La canción habla acerca del Poutine, que es un platillo tradicional canadiense, está conformado por papas a la francesa, gravy y queso en grano que es la parte solida de la leche cuajada. A pesar de que muchas personas consideran que el platillo no se escucha muy "saludable" de vez en cuando no viene mal. Entre otras de las canciones que tocaron estuvieron "Cider Road" , "Turbo Island", "Roll the Woodpile Down" (Legends Never Die [2007]) en donde todo el público canto a capela la letra. "Sleep is for the Weak" fue seguida por "Cider" en donde además invitaron a dos personas del público a cantar con ellos para dar su presentación por finalizada con "Victory Square". Esta es una de mis canciones favoritas, ya que trata algunos de los principales problemas que sufre la ciudad de Vancouver, especialmente en el área de Hastings con los problemas de drogadicción: los llamados "vagabundos" que piden dinero frecuentemente y viven en las calles. Muchas de estas personas terminaron en esta área (cerca de Main Street) debido a que los precios de los bares (llamados también "dive bars" que es un término similar a "mala muerte"), hoteles y departamentos en renta en esta área eran lo único que podían pagar después de que los precios escalaron en el pasado ( era un área barata antes de la gentrificación que sufrió y con la actual crisis que sufre el mercado de casas y departamentos en Vancouver y la inflación, es mucho mas difícil que se muevan de esta área) También el hospital que se encargaba de la salud mental de muchas personas, conocido como Riverview, cerro hace algunos años dejando a muchas personas sin el apoyo necesario para su bienestar mental, lo cual causo que muchos de ellos se establecieran en el área de Main con Hastings y sus alrededores. Para mí es muy cierto lo que dice la canción: muchas de estas personas fueron olvidadas con las manos al aire, muchos de ellos condicionados al estilo de vida por el área en el que se encuentran y la alza de precios, sin embargo tanto ellos como todas las personas que frecuentan los "dive bars" casi siempre han sido buenos conmigo y atentos y por eso me alegra que existan canciones que tratan de crear un poco de conciencia de las cosas que nos afectan a todos como humanos.

 

What a night! Did you miss out? No worries, they're doing it all again tomorrow night as The Dreadnoughts' PunkSTRAVAGANZA continues!

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La noche terminó después de tantos saltos. Mi ropa olía a toda la cerveza que me tiraron encima y al sudor tanto mío como ajeno que me tenían empapada. Tenía el pelo enredado de tanto brincar, con los brazos y las piernas cubiertas de moretones y adoloridos y la voz ronca de gritar, cantar, el agua fría y la cerveza sin Alcohol. Conocí algunas personas nuevas (tanto mexicanos como canadienses). Al salir al fin pude respirar aire fresco, un poco de lluvia me ayudo a refrescarme. Era hora de volver a casa y descansar.

Esta noche fue en realidad una gran "Punk-stravaganza" llena de energía.