¿Por qué estas usando ese estúpido traje de humano?

¿Por qué estas usando ese estúpido traje de humano?

“28 días, 6 horas, 42 minutos y 12 segundos”

Estas son las primeras palabras que Frank ‘El Conejo Gigante’ le dice a un increíblemente joven Jake Gyllenhaal, en la aclamada película de culto Donnie Darko como anuncio del inminente fin del mundo.

Agreguemos agujeros de gusano, ambientación ochentera, trama compleja, efectos especiales de inicio del milenio y un twist que dejó a más de uno rascándose la cabeza, y no es complicado notar porque este filme, que comparte muchas similitudes con Blue Velvet del maestro David Lynch (los suburbios y el infierno que se esconde bajo su fachada tranquila), encontró su hogar y un mayor mercado en el home video.

 
 

Podríamos hablar horas y horas sobre posibles explicaciones, teorías, interpretaciones, easter eggs y mucho más, sin embargo esta vez me voy a enfocar en algo extremadamente memorable de la película, y que a la vez muy poca gente trae a colación: la música.

La trama de Donnie Darko se desarrolla durante el año 1988, sin embargo, ésta no recae fuertemente en la nostalgia, como está tan de moda hoy en día (si Stranger Things, te estoy viendo a tí #ShotsFired). Inclusive cuando el soundtrack incluye clásicos como “Love Will Tear Us Apart” de Joy Division, “The Killing Moon” de Echo & The Bunnymen y “Head Over Heels” de Tears For Fears estas canciones no se sienten escogidas por su fama o reconocimiento. Cada una ayuda a construir la atmósfera de incertidumbre que la misma película requiere y en ocasiones aporta elementos de información relevantes para entender la, ya de por sí confusa, trama. (Echo & The Bunnymen, ¿lo entienden? ¡Bunny Men! … #DadJokeAlert)
Poco a poco la música se convierte en un personaje más. Invisible pero imprescindible.

 
 

Como olvidar la maravillosa, y #1 en el UK Singles Chart del año 2003, “Mad World” cover de la canción homónima de Tears For Fears interpretada por Gary Jules y Michael Andrews, la cual cierra la película y hace que el espectador se lleve un aire de melancolía que lo acompañará por días.

 
 

Para finalizar te recomiendo a tí (el/la que está leyendo mi artículo) que veas o re veas Donnie Darko y pongas mucha atención en la forma tan sutil y efectiva en cómo la música hace de un filme raro, complejo y a ratos inquietante, en una verdadera experiencia memorable.

 
 

Nacido el 18 de diciembre del ‘94, Mario fue expuesto a una temprana edad al cine, cosa que forjó su niñez y se volvería su pasión más grande.

Comunicólogo de profesión, fotógrafo y cineasta independiente, Mario es un ávido consumidor de medios buscando brillantez en los lugares menos esperados.